Cómo elegir fotógrafo de boda si no te gusta posar

Si estás organizando tu boda y la idea de ponerte frente a una cámara te incomoda, quiero decirte algo desde el principio: no hay nada malo en ti. No tienes que ser fotogénica, ni saber posar, ni disfrutar de ser el centro de atención para tener recuerdos hermosos de tu día.

Muchas novias sienten presión al pensar en las fotos. Miedo a verse rígidas, artificiales o a no reconocerse en las imágenes. Y es completamente normal.

Elegir fotógrafo de boda no debería ser una fuente de estrés, sino una decisión que te dé tranquilidad.

No se trata de posar, se trata de sentirte cómoda

Un buen fotógrafo no espera que sepas qué hacer frente a la cámara. Su trabajo es acompañarte, observarte y crear un espacio donde puedas ser tú misma. La naturalidad no aparece por arte de magia, aparece cuando te sientes segura.

Por eso, al buscar fotógrafo, pregúntate:

  • ¿Puedo imaginarme hablando con esta persona sin nervios?

  • ¿Las parejas de su portfolio se ven relajadas o tensas?

  • ¿Sus fotos me hacen sentir algo o solo me parecen bonitas?

La conexión importa más de lo que crees

Vas a compartir momentos íntimos y emocionales con tu fotógrafo. Si no hay conexión, eso se nota. Cuando confías, tu cuerpo se relaja, tu mirada cambia y las imágenes se vuelven honestas.

Las mejores fotos no nacen de una pose perfecta, sino de un momento real.Si buscas una mirada cercana y sensible que te acompañe sin forzar, quizás conectemos. Estaré encantada de escucharte y conocer tu historia.